domingo, 20 de mayo de 2012

¿Volveremos?


Hoy sólo quiero disfrutar. Intentar recuperar esos días que nunca tuvimos y hacerlos eternos, eternos para convertir el mundo en un chiste. Volver a mirarnos como nos mirábamos antes, volver a sentir ese cosquilleo al verte. Que me mires, me sonrías y sepa que soy para ti. Que tú eres para mí y que la vida es más sencilla cuando estamos juntos.

Que nos hagamos reír, que se acaben los problemas y volvamos a empezar. Empezar desde cero, me gustaría recuperar todo lo que perdimos y lo que nunca pudimos ser. Confío en ti, ¿confías en mí? Podemos conseguirlo si nos lo proponemos, si nos proponemos volver a mirarnos, volver a inventarnos, volver a escribirnos y volver a buscar lo que siempre nos hizo distintos al resto. Porque que me hayas perdido, me hace más daño a mí que a ti te lo puedo asegurar y en esta fría noche voy dejándome llevar por nuestros recuerdos, mirando tu foto sonriendo en silencio, intenta rescatar de la memoria lo que me hizo pensar que podríamos ser más de lo que nunca creímos. Pero esta noche mi cabeza pesa demasiado en esta fría cama, que cada día se hace más grande sin ti, que cada día te llama y te espera.

Y sueño con tenerte conmigo y me abrazo a mi almohada, hasta que los rayos de Sol me despiertan en la madrugada y que despierto sólo otra vez, echándote de menos, buscándote sin saber por qué, en esta soledad que ya me daña. Pero no te voy a esperar más, se acabó la trama, has tenido tiempo de buscarme, dejaré de intentar coser los retales de lo que nunca fue, y volveré a dormir en silencio, sin hacer ruido, pero esta noche no, esta noche no sueño ya contigo.

sábado, 12 de mayo de 2012

Robando segundos.

Me tumbo en su cama, sin nada que hablar y tampoco tengo por qué hacerlo. Miro al techo mientras escucho su voz, su dulce voz. Oigo la guitarra, la música me lleva a otro universo. Cierro los ojos, imagino un futuro, imagino la perfección y sonrío mientras me dejo llevar. Me enamoran sus ojos, su sonrisa, sus ganas de vivir, esa manía suya de hacerme feliz. Ignoro las sombras que me quieren llevar a la tristeza, escucho su voz, la nostalgia se aleja.

No hablamos, no tenemos nada que decir porque todo está dicho y el miedo nos hace mentir. Nos imaginamos y soñamos por las noches, nuestras mentes se unen en un único latir entre notas musicales que nos hacen sonreír. Miradas cómplices en una habitación, sospechas de deseo y palabras de amor, mientras los segundos pasan abro los ojos lentamente, sigue a mi lado, me mira impaciente, me sonríe y mi mundo empieza a temblar, pero la tentación no es suficiente, no se deja llevar. Rompemos silencios perfectos en conversaciones sin sentido, que nos hacen sonreír nos hacen sentir vivos, me incorporo y prendo un cigarrillo sin poder dejar de mirarte, tus ojos tan cercanos y a la vez tan distantes.

Se acaban las conversaciones, los segundos se convirtieron en horas, es hora de dormir en esta noche acogedora. Y vuelvo a mi sitio sin poder dejar de pensar en ti, me tumbo en mi cama y empieza un sueño sin fín, soñando contigo y tu manera de sonreír, despierto con una sonrisa, vuelta a comenzar, un nuevo día, comienza mi rutina pero soy feliz, siempre tengo cinco minutos para pensar en ti. A escondidas, sin que nadie pueda sospechar, hasta que te tengo en frente y vuelvo a disimular, amores callados y minutos pasando, la tentación es perfecta y nosotros soñando…

miércoles, 2 de mayo de 2012

Pulgas en el corazón.





Y yo voy a estarme quietecito, hasta ver venir lo bueno a mi rincón.

sábado, 28 de abril de 2012

"Sé que te sientes tan sólo que te duele".


Odio tener esta jodida y maldita sensación. A pesar de todo lo que haga, los momentos que intente pasar con gente, los momentos que intente reír esbozando sonrisas efímeras, por mucho que intente aparentar que me siento en una absoluta y completa felicidad, mi mundo se derrumba cada vez que pienso en lo sólo que estoy. Cuando hablo de estar solo no me refiero a que no tenga a gente que esté a mi lado, todo lo contrario. Me siento sólo conmigo mismo y siento que me faltan fuerzas parar afrontar esta maldita realidad, esta maldita realidad del amor.

Siempre creí en el amor, en que algún día encontraría el amor y por desgracia sigo aquí en busca de ello. De pequeño, me dijeron que quién menos busca más encuentra y que sólo podemos perseguir aquello que está a nuestra alcance, aquello que podemos conseguir por nuestras propias manos, y con el paso del tiempo me queda cada vez más claro. Qué raro es el amor, yo lo he experimentado en casi todas sus formas y siempre han acabado igual, siempre he acabado durmiendo sólo. Y no me importa que sea joven, siempre todo el mundo me dice la misma excusa, cuando veo a parejas de enamorados ancianos que probablemente se conocieron antes que a sí mismos, siento una sentimiento de dulzura y a la vez envidia imposible de explicar y que me encantaría poder compartir con alguien. Me encantaría poder compartir un trozo de mi pequeño mundo con alguien que me haga sonreír cada mañana, alguien que cuide de mí y a la vez me haga daño, que me enseñe a ser más fuerte, a ser puramente yo.

Todos nacimos con un tendón de Aquiles, sin duda el mío es el amor. Me duele no poder despertarme alguna mañana con la sensación de saber que alguien piensa en mí, me gustaría pasar aquella época, volver a enamorarme. Seguí consejos, seguí el consejo de querer volver a enamorarme y mi vida cambió. Ahora ha vuelto a cambiar y no sé hasta que punto... La soledad sigue abrazándome cada noche, sigo buscando alguien en quién pensar y sobre todo, sigo andando por la calle con la sensación de que estoy sólo, completamente sólo y perdido y que por mucho que lo intente, la vida no es justa conmigo. Lo prometí, lo prometí con todas mis fuerzas, quizá algún día consiga volver a hacerlo. 

Lo único que me queda, lo única que me queda es esta maldita vida, esta preciosa y la vez triste vida que me ha tocado afrontar de la mejor forma posible, creo que ya es hora de coger las riendas y vencer esos miedos, no puedo aferrarme al pasado y a esperanzas de algo que quizá nunca me toque vivir. Quizá ese sea el secreto, quizá me toque aprender a vivir sin miedo, no lo sé. Lo único que sé es que son las tres de la mañana y no puedo dormir por esta maldita sensación que me ahoga y que cada noche entra en conflicto directo con mi almohada al ver pasar las horas en mi despertador sin poder dormir...

miércoles, 25 de abril de 2012

Esquinas de Madrid.



Encontrarnos en frente, con un café encima de la mesa y mil historias que contarnos. Mirarnos a los ojos y disfrutar haciéndolo, porque en el fondo sabemos lo que sentimos. Perdernos en conversaciones personales que nos lleven al infinito sin saber dónde vamos mientras nos morimos de ganas. Pedir perdón por los errores, intentar volver a acertar, sentir esa conexión perfecta e idonea que hace que el mundo se pare hasta ese momento de sentirte lejos, a millones de kilómetros.

La gente pasando, las calles inundadas y yo estoy aquí, perdido de nuevo. Sin saber por qué siento esto, por qué la vida me sorprende para luego engañarme como siempre. Odio esta sensación de querer y no poder. No sé si será mentira, si tienes miedo o simplemente es que para ti sólo signifiqué un tercio de lo que tú significaste para mí. En el fondo siempre quise sentir algo por alguien que no huyese de mí tras dos cafés. Pero no va a ser fácil olvidar ese momento, no será fácil afrontar ese sentimiento, pues no fue una noche más. Y si algo he vuelto a aprender de todo esto es que, en el fondo, sé que el amor sigue existiendo y que está ahí esperándome, no sé dónde ni cuándo y tampoco sé a cuántos metros de altura.

Lo que sí sé es que ahora, mientras escribo esto suena en mi cabeza esa voz que enfrenta a la razón con el corazón y que me hace seguir creyendo que volveremos a encontrarnos y volveremos a sentirnos por encima del resto, a kilómetros de altura sin nada que pensar y que volveré a sentir lo que sentí aquella noche. Llueve, empieza a llover, el tiempo está gris y quiere llover como yo, pero me prometí que no volvería a hacerlo. Y emprendo de nuevo el viaje hacia las cuatro paredes que serán testigo de mis pensamientos perdiéndome entre la gente, convirtiéndome uno más entre entre la gente y el ambiente lluvioso mientras saboreo el sabor a café de despedida en mis labios y prendo un cigarrillo parar intentar que todo este dolor se vaya tan lejos como tú te has ido. Siempre le toca perder al mismo y no lo entiendo. Nos sobraron los motivos de nuevo, nos sobró la razón y el corazón volvió a sufrir hasta el punto de apagarse, otra vez le tocó sufrir al corazón, otra vez me he vuelto a perder, otra vez siento esta necesidad de encontrarme....
Nunca hay suficiente tiempo, nunca es suficiente...

¿Te perderías en algún lugar conmigo?

¿Te perderías en algún lugar conmigo?
Pues date prisa en decidirlo o búscame,porque quizá si lo decides demasiado tarde ya estaré tan lejos de aquí que la nostalgia ya estará curtiendo mis heridas...

Amélie

Amélie
Amélie no tenia un hombre en su vida, lo habían intentado pero el resultado nunca había estado a la altura de sus expectativas. En cambio, cultiva el gusto por los pequeños placeres... Hundir la mano en un saco de legumbres, partir el caramelo quemado de la Crema Catalana con la cucharilla y hacer rebotar las piedras en el canal Saint Marthin.

"je vais faire l'amour avec toi"...

Más soñadores.